Mostrando entradas con la etiqueta memoria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta memoria. Mostrar todas las entradas

19 de agosto de 2013

Plomo.

Y no es que quiera escapar,
ni siquiera ando buscando
sentido a mis actos.
Porque no es huir,
es simplemente seguir,
buscar camino.
Y no es que no quiera más,
ni siquiera que no pueda,
es instinto.
Porque me piden
kilómetros que alcanzar
mis pies perdidos.
Y no es que no puedan,
es que pesan 
como plomo
y se han hundido. 


5 de marzo de 2012

Confuso.

Despúes de meses de colegueo se dan cuenta de que hay algo detrás de mis sonrisas que no alcanzan a comprender. Ahí es cuando, normalmente, preguntan.

Pero las historias confusas como la nuestra, se cuentan desde el principio o no se cuentan.

Así es como practico esta forma de contar las cosas sin llegar a decir nada, para que crean que entienden algo que, a duras penas, tú y yo comprendemos.

Ni sabrán de ti, ni comprenderán qué somos, ni entenderán qué hacemos.

Algunas noches necesito contarme a mi misma nuestras horas. No olvidar que hubo un principio, que aún queda un por qué y que, tal vez, hallaremos cómo.


1 de septiembre de 2011

________________Ahora_______________


Es extraño silencio el que

nos rodea ahora,

tras el tiempo de las risas

y confidencias,

tú me miras, yo te miro,

en un lento silencio.

Ahora que es cuando

debíamos hablar, nos miramos.

Ahora que es cuando

debíamos explicar, callamos.

Ahora que es cuando

debíamos dar un paso, avanzar,

caminar el uno hacia el otro,

permanecemos estáticos.

Y pasará el momento,

como nos está pasando,

y querrás venir hacia mi

y yo no estaré esperando.

Y será tarde, aunque no quiera,

porque ya se habrá pasado.

No podremos nunca saber

que habríamos encontrado.

Si había un camino

por el que andar agarrados.

No lo sabremos jamás

pues nunca hablamos.

26 de julio de 2011

Fantasma.


Siempre has estado presente en mi vida, como un fantasma sin acomodo.

Me da miedo despertarte para descubrir que no eres lo que yo creo, que ni alcanzas a rozar mis sueños...

Así que como cobarde que soy, conmigo únicamente, te mantengo entre los dedos, escondido en mi memoria. Latente y aletargado, posible pero irreal, inédito.

Y sigo añadiendo hilos que me ayuden a tejerte el día que derribe las murallas.

Y sigo lanzando sonrisas huecas cuando me preguntan por ti.

Y sigo sin saber si en realidad puedo.

Y sigo sin saber si algún día lo intentaré al menos.

Y mientras sigas ahí, así, sé que aún sería posible.