Otra vez estoy aquí de madrugada
despejada y dando carpetazos.
Dueña de mi, nada resignada,
alcanzando sueños a batacazos.
Otra vez arrancando desde cero
maleta llena y pilas cargadas.
Pasará el frío, volverás, espero,
y llegarán mañanas despejadas.
Otra vez recordándote a mi lado
deseando que nos reencontremos
por senderos menos transitados.
Y deseando que brille tu lucero,
estando en mi corazón cobijado
será cálido abrigo para este enero.