En el silencio zumban mis oídos.
Ahora es casi medianoche y hace frío en el andén vacío.
Bailo saltando baldosas sin pisar sus bordes.
Mi vestido de fiesta tiene menos sentido que mis pensamientos
pero sonrío a la noche, al viento y a los grillos.
No quiero cerrar los ojos, sería tan sencillo...
En el silencio brillan mis lentillas.
Es medianoche, mi calabaza espera en un aparcamiento vacío.
Mis vientos arrastan aromas de té verde y manzana,
tus vientos ahora arrastran esos aromas también.
Esta noche el cuento comienza con puntos seguidos,
lentos, sentidos...
Esta noche no me arrepiento, no lamento, no olvido.
Debo perder mi zapato en el camino?


