22 de febrero de 2012

A oscuras y tranquila.

Habían recogido y no había nadie por la zona. Aparqué lejos, y fui por calles que aún no existían ocultándome mientras el sol desaparecía.

No daba luz que mereciera propiamente tal nombre, sino un resplandor apagado y lúgubre. Todo parecía mucho más pequeño, estrecho, desnudo...


Paseé viendo su esqueleto envuelto en sombras. Cualquier otro habría salido de allí con cierto desconsuelo, pero sé que la luz o su ausencia pueden ser engañosas.

Así que cerré los ojos y me senté en aquellos escalones sin vestir, escuchando, sintiendo, y empecé a sonreír.

Porqué si puedo estar completamente a oscuras y seguir tranquila en un sitio es porque estoy en mi casa.


3 comentarios:

  1. Nada como estar en casa.

    Hasta sin luz se ve todo.

    pd: Puedes eliminar el robot y (a) elegir la opción de leer antes de permitir publicar o (b) la que tengo yo; solo pueden comentar quienes tengan cuenta (eso les identifica y los robots no tienen).

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  2. Gracias guille. Miraré la opción b

    Leer antes de publicar me parece complicado, mi versión 2.0 cada vez tiene menos tiempo.

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  3. Molaría que todas pensasen como tú. Me facilitaría el trabajo.

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