13 de julio de 2011

Érase una vez...

En el silencio zumban mis oídos.

Ahora es casi medianoche y hace frío en el andén vacío.

Bailo saltando baldosas sin pisar sus bordes.

Mi vestido de fiesta tiene menos sentido que mis pensamientos

pero sonrío a la noche, al viento y a los grillos.

No quiero cerrar los ojos, sería tan sencillo...


En el silencio brillan mis lentillas.

Es medianoche, mi calabaza espera en un aparcamiento vacío.

Mis vientos arrastan aromas de té verde y manzana,

tus vientos ahora arrastran esos aromas también.

Esta noche el cuento comienza con puntos seguidos,

lentos, sentidos...

Esta noche no me arrepiento, no lamento, no olvido.

Debo perder mi zapato en el camino?

10 comentarios:

  1. El zapato hay que perderlo siempre.
    El rumbo a lo que nos gusta, nunca.

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  2. Pierdo más pendientes que zapatos, guille. Pero cierto es que una vez me dejé un par de botas en medio de una carretera jajaja


    Estaban allí cuando volví a buscarlas horas después ;D

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  3. Mencanta la frase "mi vestido de fiesta tiene menos sentido que mis pensamientos". Camiseta ya.

    Bicos con brillo.

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  4. Las canciones,las hojas, mi texto;
    tus pruebas, mis risas, los besos,
    "no llames, ya bajo. Te espero..."
    bodas, bautizos, ¿para cuándo el vuestro?
    "amigos" perdidos -y ganados- en el proceso.

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  5. Camisetas casi siempre Larisa.

    Gracias por los brillos, para cuando volverás a la purpurina?

    Beso

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  6. Verdades como puños Che, como sueles decir ;D

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