Por azares de una extraña alquimia sensorial piensas que
lo que tocas no es oro pero lo transforman tus manos.
Te regalé una noche y te creíste dueño de mis días.
Amordacé a jadeos mi lengua viperina
por no romper con frases el momento.
Bautizaste a besos la sombra de mi luna
sin intentar primero consensuar el nombre.
Y te erigiste rey absoluto del territorio que arrasabas.
Jamás pensaste que estando aletargada podría derribarte.
Ufano aún sonreías, mientras dinamitaba tus fueros,
con ese tipo de intransigente seguridad que
acostumbras a tener por mala compañera.
Las emboscadas también llegan a plena luz del día.
Y te quedaste sin claro de luna para un mañana.
27 de abril de 2013
22 de marzo de 2013
Percepción.
"Los amantes y los dementes poseen cerebros tan bulliciosos, fantasías tan reales que perciben más de lo que la razón podrá comprender nunca.
El lunático, el amante y el poeta están creados de imaginación.
Uno de ellos ve más demonios de los que el vasto infierno puede contener; es el loco.
El amante, como cualquier fanático, ve la belleza de Elena en la cima de Egipto.
Estados de percepciones, amigos. ¿Nos vemos los unos a los otros tal y como somos realmente ? ¿o sólo vemos lo que queremos ver?. La imagen distorsionada por nuestras lentes personales.
Hoy he perdido a alguien. Y lo más gracioso es que ni siquiera sabía quien era."
Northern Exposure.
| ¿Cuanto luce?: |
9 de marzo de 2013
Barcos de papel.
Prefiero que mis barcos de papel
no encuentren el líquido elemento,
y floten en el aire mecidos por los sueños
surcando entre los visillos y los silencios.
Efímeros en su materia nacen,
pero alzan el vuelo,
para que no dejen de bailar nunca
sin lastres ni anclas los creo,
para que floten en el aire
y no sean pesos muertos.
no encuentren el líquido elemento,
y floten en el aire mecidos por los sueños
surcando entre los visillos y los silencios.
Efímeros en su materia nacen,
pero alzan el vuelo,
para que no dejen de bailar nunca
sin lastres ni anclas los creo,
para que floten en el aire
y no sean pesos muertos.
22 de enero de 2013
Nada
Ni puedo ni quiero seguir tras las sombras del sueño.
Quiero materia intangible que recorran mis dedos,
tener aromas nuevos entremezclándose con los viejos,
Quiero empaparme de lluvia para limpiar el rastro
y que pierda la ruta y pase de largo el gemido del viento.
No quiero arcilla que moldeé mis pasos, ni puedo
mantener el ritmo si me sigo enganchando y hundiendo.
Quiero ser nada, para que no puedan sujetarme,
ni medirme, ni marcarme, ni desprenderme
cercenando de un corte mis raíces débiles del suelo.
Ni puedo ni quiero más de lo mismo de nuevo.
5 de noviembre de 2012
Sigo aquí.
Pero yo sigo aquí, en el mismo sitio. Con las mismas sombras y los mismos riscos asomando bajo mis pies.
Mientras a ti te peinan nuevos vientos con olores que desconozco.
Vas creyendo que seguiré aquí, tus pasos se alejan y tus ojos no se vuelven nunca al compás de mis versos.
Ni te das cuenta, porque tu mundo acaba donde terminan tus manos, no ves que el mundo gira. Gira. Y el tiempo cambia los contornos, desdibuja perfiles, los rehace luego.
Y te alejas y crees que volverás a ver lo mismo si vuelves el cuello.
Sigo aquí en el mismo sitio, pero el momento se ha ido. Has dejado desaparecer nuestro tiempo.
Mientras a ti te peinan nuevos vientos con olores que desconozco.
Vas creyendo que seguiré aquí, tus pasos se alejan y tus ojos no se vuelven nunca al compás de mis versos.
Ni te das cuenta, porque tu mundo acaba donde terminan tus manos, no ves que el mundo gira. Gira. Y el tiempo cambia los contornos, desdibuja perfiles, los rehace luego.
Y te alejas y crees que volverás a ver lo mismo si vuelves el cuello.
Sigo aquí en el mismo sitio, pero el momento se ha ido. Has dejado desaparecer nuestro tiempo.
| ¿Cuanto luce?: |
24 de septiembre de 2012
El momento justo
Nací de cara para no perderme nada, desde el primer segundo, tanto que me sacaron de la boca como un pez. Debía ser mi sino.
Me ha ido mal muchas veces por ir adelantada, por estar cuando aún no se me esperaba. Lo justo tiene su momento y es un arte que no domino.
He llegado a comprender que lo que no veo lo siento, me lo dicen los gestos, el olor, los silencios.
Siempre he ido un minuto adelantada, así me va la vida. Y algunas veces aunque ya estoy ahí, prefiero que no se sepa. Porque llegar antes no es llegar puntual y lleva años llegar a entenderlo.
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